
Hay zonas del rostro y del cuerpo a las que prestamos mucha atención… y otras que, sin darnos cuenta, dejamos en segundo plano. En mi caso, el cuello había sido una de ellas. Hasta ahora.
Tal y como le comenté a la doctora Natalia Ribé en la primera sesión informativa que tuve con ella el pasado mes de marzo en Institut Dra. Natalia Ribé —y como ya os conté en el artículo que publiqué el 12 de junio tras realizarme el tratamiento Profhilo Synergy para rejuvenecimiento facial—, a mis 53 años mi deseo es verme bien manteniendo mis rasgos y mi esencia personal. Sin volúmenes en el rostro, sin cambios drásticos y sin procedimientos invasivos. Para mí, la prudencia y la naturalidad son clave, igual que el bienestar real de la piel cuando decido realizarme un tratamiento médico estético.

Hasta la fecha, nunca me había realizado ningún tratamiento específico para la zona del cuello. Sin embargo, empecé a notar una diferencia clara entre la calidad de la piel del rostro y la del cuello. Además, también era evidente el efecto del llamado “cuello tecnológico” (tech-neck). La postura prolongada con el cuello flexionado hacia abajo al mirar el móvil y el ordenador durante horas no solo acumula tensión muscular cervical, sino que también acelera el envejecimiento de la piel del cuello. Como resultado, aparecen arrugas horizontales, flacidez y papada, incluso a edades tempranas.
Se lo expliqué todo a la doctora y, entonces, me recomendó una técnica personal que ha desarrollado específicamente para esta zona: Amarna Technique®️, un protocolo diseñado para rejuvenecer y dar firmeza al cuello de forma natural y progresiva.

¿Por qué el cuello envejece antes de lo que pensamos?
El cuello es una de las zonas que más delata el paso del tiempo. Su piel es más fina y delicada que la del rostro y, con los años, la pérdida de colágeno y ácido hialurónico se hace más evidente. Por eso, tiende a perder firmeza con mayor rapidez.
A esto se suman los hábitos posturales y el uso constante de dispositivos electrónicos, que favorecen la aparición de surcos, flacidez y pérdida de definición en la zona submentoniana. Así, aunque muchas veces centramos los tratamientos en el rostro, el cuello necesita cuidados específicos si queremos mantener una armonía real en todo el conjunto.

Qué es Amarna Technique®️ y por qué es diferente
Amarna Technique®️ es una técnica personal desarrollada por la doctora Natalia Ribé que trabaja el rejuvenecimiento del cuello desde dos niveles distintos: la calidad de la piel y la laxitud. Es lo que ella define como una terapia dúo dinámica, pensada para actuar de forma global sobre esta zona tan delicada.
El nombre de la técnica hace referencia a Tell el-Amarna, la capital del antiguo Egipto durante el reinado de Akhenatón. Fue un periodo artístico caracterizado por el naturalismo, la simetría y la estilización de la figura humana, especialmente del cuello, considerado un símbolo de elegancia, distinción y sensualidad. No es casualidad que el busto de Nefertiti sea uno de los grandes iconos de esta estética.
Precisamente esa idea de elegancia natural y proporciones armónicas es la que inspira este tratamiento.

En qué consiste exactamente el tratamiento
Amarna Technique®️ combina dos procedimientos complementarios en una misma sesión, adaptándose siempre a la anatomía y a las necesidades de cada paciente.
1-Revitalización Hydrostretch con Viscoderm® Hydrobooster
Se trata de un ácido hialurónico estabilizado que cumple una doble función. Por un lado, actúa a nivel biológico, hidratando en profundidad y reestructurando el tejido. Por otro, su acción mecánica permite trabajar las arrugas del cuello, consiguiendo un efecto tensor visible en las líneas más superficiales.


Gracias a su viscosidad y alta elasticidad, el producto se integra muy bien en el tejido. Por eso, es especialmente adecuado para zonas dinámicas como el cuello. La técnica de inyección puede realizarse tanto con aguja como con cánula, mediante una técnica lineal retrotrazante en abanico, con un punto de entrada por cada lado y varios trazos horizontales en la zona submentoniana, siempre adaptándose a la anatomía y a las necesidades de cada paciente.


En mi caso, todo el tratamiento se realizó con aguja, sin cánula, y fue perfectamente tolerable. Y algo que para mí es muy importante aclarar: aunque hablamos de ácido hialurónico, este no es un tratamiento que aporte volumen. No busca “rellenar”, sino hidratar, mejorar la calidad de la piel y estimular la remodelación del tejido, respetando por completo las proporciones naturales del cuello.

2-Bioremodelación con Profhilo®
Profhilo® actúa mejorando la estructura y la calidad de la piel a nivel más superficial. Está formulado con dos pesos moleculares de ácido hialurónico que producen un efecto tensor mientras remodelan el tejido.
Además, tiene una acción bio-regeneradora que estimula la producción endógena de colágeno y elastina. De este modo, nutre las células de la dermis y ofrece resultados que se mantienen a medio y largo plazo.


La técnica puede realizarse con varios puntos de inyección con aguja o con cánula, dependiendo de la tipología de piel, el grosor del tejido y las características anatómicas de cada paciente. Esto es especialmente importante en una zona tan sensible como el cuello.
Ambos productos presentan una excelente tolerabilidad y utilizan ácido hialurónico ultrapuro de grado farmacéutico, lo que aporta un alto perfil de seguridad.

¿Para quién está indicado este tratamiento?
Amarna Technique®️ está indicada tanto para mujeres como para hombres y para distintas edades. Aunque el envejecimiento del cuello es más visible con el paso del tiempo, en muchos casos también existe un componente genético o postural que hace que personas jóvenes presenten signos de flacidez o surcos en esta zona.
Por eso, no es un tratamiento exclusivamente “anti-edad”, sino también preventivo y correctivo, siempre que se realice por manos expertas y con un conocimiento anatómico preciso. Esto es clave para conseguir resultados naturales y seguros.
Resultados esperados
Tras el tratamiento, el cuello y la zona submentoniana (papada) muestran una mejor turgencia, mayor hidratación y una reducción progresiva de la profundidad de los surcos. Con el paso de los días, la piel se ve más firme y con una textura más uniforme.
En algunos casos, y dentro de un abordaje más global del rejuvenecimiento del cuello, el tratamiento puede complementarse con otros procedimientos médico-estéticos, si la doctora lo considera necesario.

Cuidados posteriores y pequeños gestos que ayudan a mantener los resultados
Después del tratamiento, la doctora recomienda cuidar la zona con productos específicos para el cuello, tanto por la mañana como por la noche, siguiendo una rutina sencilla y constante.
Por la mañana, recomienda combinar Profhilo Haenkenium Cream, una crema antioxidante que, gracias a la combinación de ácido hialurónico y extracto de Haenkenium®, ayuda a proteger la piel frente al estrés oxidativo y refuerza su función barrera; Viscoderm Hydrobooster Cream, una emulsión nutritiva y aterciopelada que favorece la hidratación inmediata y mejora la elasticidad de la piel; y Viscoderm Photoprotection SPF 50+, un fotoprotector de amplio espectro especialmente indicado para proteger la piel tratada y prevenir el envejecimiento inducido por el sol.


Por la noche, la rutina se simplifica, combinando Profhilo Haenkenium Cream y Viscoderm Hydrobooster Cream, favoreciendo la regeneración cutánea, la hidratación profunda y la mejora progresiva de la calidad de la piel durante el descanso nocturno.
El mismo día del tratamiento, también recomienda aplicar Viscoderm Skincare Parches en la zona del cuello. Estos parches ayudan a calmar la piel, mantener una hidratación prolongada y favorecer la sensación de confort tras el procedimiento, especialmente en una zona tan delicada.

Mi experiencia y valoración personal
Me realicé el tratamiento el pasado 21 de enero. Las dos técnicas se aplicaron el mismo día y sin anestesia, y la experiencia fue mucho mejor de lo que imaginaba. Es un tratamiento perfectamente tolerable y el proceso resulta bastante rápido.
Doce días después, noto claramente el efecto tensor que contrarresta la laxitud, especialmente en la zona de la papada y en el cuello, sin volumen extra, algo que personalmente no me gusta nada. En cambio, sí hay una sensación de remodelación, firmeza e hidratación que se traduce también en menos arrugas.
La piel se ve más lisa, más elástica y con mejor calidad, y no se nota que “te has hecho algo”. Justo el tipo de resultado que yo busco.
Por todo ello, Amarna Technique®️ me parece un tratamiento excelente para la zona del cuello y la papada, totalmente alineado con la forma en la que me gusta cuidarme: con resultados visibles, naturales y respetuosos con la estructura del rostro. Es un tratamiento que recomendaría sin dudarlo a quien busca mejorar la firmeza y la calidad de la piel sin perder naturalidad ni identidad.
Fotografías: Patricia Bonet.
Institut Dra. Natalia Ribé C/ Paseo de Gràcia, 60, 3-A Barcelona. Tel: 93 272 42 28.

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