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Moda

El nuevo lenguaje de la moda: colecciones que exploran nuevas proporciones, materiales inesperados y guiños que reescriben códigos de poder

Han transcurrido 17 años desde que empecé esta andadura profesional y SEPTIEMBRE sigue siendo mi mes favorito, el de los comienzos, las miradas, los propósitos y las acciones. Aun así, cuesta afilar el lápiz y ponerse a escribir. Siendo sincera, este año un pelín más, quizá porque he podido desconectar de verdad y sentir de corazón, y aunque he vuelto con el tiempo justo para observar con calma y ver todo lo que la moda nos tiene preparado, reiniciar mi mente requiere amabilidad y tiempo.

En este primer capítulo he recopilado algunas pinceladas de las propuestas más memorables de la nueva temporada otoño-invierno 2025-2026 que nos invitan a soñar de nuevo a través de colecciones que exploran nuevas proporciones, materiales inesperados y guiños que reescriben códigos de poder. Las colecciones disparan en todas direcciones deleitándose con paletas vivaces, dimensiones dinámicas y sastrería audaz. Pasen y vean.

A grandes rasgos: por un lado la silueta se extrema más que nunca apostando por los maxi hombros, una vuelta a la estética de los 80 y a la figura de “quarterback” en blazers, gabardinas, vestidos y blusas. Por otro lado la silueta clásica reivindica su protagonismo y se ultrafeminiza con cortes originales y escotes sorprendentes en faldas lápiz de talle bajo y cualquier largo, vestidos lady con aberturas infinitas, bordados joya en lugares insospechados, jerséis cropped o botas extralarge renovando el lady like con sus clásicos pumps. College mix. Corbatas, cárdigans, camisetas de rugby y sudaderas salen de las aulas con toques tecnológicos y siluetas sobredimensionadas. El clásico preppy escolar se reinterpreta y propone una nueva versión de sí mismo gracias a una impronta entre futurista y streetwear. Estética gótica. Con el color negro de fondo, la tendencia revive la estética gótica y la lanza al mainstream con propuestas que mezclan elementos como el encaje, las siluetas robustas con abrigos con maxi hombros, con guantes y cuellos altos, etcétera. Las superposiciones. Vestir en capas como manifiesto. El layering se convierte en un ejercicio estético en el que las prendas se anudan, se deshacen y se abrazan entre sí, creando originales mezclas de tejidos, estampados y colores. No hay reglas, cada uno decide si sumarse con cautela o de forma arriesgada.

Un color, el marrón chocolate. Nos depara una temporada marcada por toda una gama cromática de tonos marrones, aunque destaca especialmente una más oscura, cercana al marrón chocolate, que ha protagonizado las colecciones de Hermès, Ferragamo o Schiaparelli. Lo tiñe todo, desde vestidos a botas, pasando por guantes de cuero. Flash neón. La tendencia nos invita a jugar al total look con verde esmeralda, azul eléctrico o naranja mandarina para recibir el otoño a todo color. O bien sumar puntos de luz flúor a nuestros estilismos para animar los días grises. El cuero será una de las opciones más elegantes y modernas de la nueva temporada, todo un hype en 2026. En cazadoras, gabardinas, camisas, faldas y pantalones se convierte en una fantástica inversión para siempre. Una textura, el pelo (por todas partes). El pelo es la apuesta por antonomasia de todos, todos los diseñadores. No hay creativo que se haya resistido a esta textura que inunda toda prenda inimaginable. El abrigo peludo es la apuesta más habitual, pero también puede encontrarse en gorros, en ribetes de pelo multicolor, o en estolas que han incluido firmas tan dispares como Miu Miu o Simone Rocha. Aunque la mayoría de las firmas han apostado por el pelo sintético, alguna que otra lo ha hecho por el pelo natural.

Encaje en clave boudoir. El encaje deja de ser un guiño romántico y se convierte en una afirmación. Balenciaga lo presenta en total black, sin adornos. Blumarine apuesta por una sensualidad gótica en rojo, negro y blanco, desbordada de dramatismo suave. Saint Laurent lo transforma en precisión estructural. Y así, la lencería abandona el dormitorio para reclamar su lugar en el asfalto. El print nos traslada alreino animal. Serpiente, leopardo, cebra… los estampados del mundo salvaje estarán muy presentes este próximo invierno en abrigos, trajes sastre, vestidos, blusas, etcétera. Apuesta por todos. Los cuadros reformulan la escena. De pies a cabeza y con proporciones XL. Con ellos el grunge se actualiza, el tartán cobra vida y el vichy conquista el otoño. El abrigo se convierte en escultura y en una de las prendas más expresivas de la temporada. Capas con caídas teatrales, estructuras que bordean lo arquitectónico y volúmenes que abrazan el cuerpo sin sofocarlo. Ya sea en lana, cachemir o piel reciclada, esta prenda se superpone, se anuda, se arrastra. La propuesta: invertir en un abrigo que no solo proteja, sino que hable. La capa. Efecto manta, decimonónica o super chic, la capa renueva su presencia, transformándose de manera casi infinita.

El traje de chaqueta. Pocas prendas transmiten tanta autoridad y seguridad. Esta temporada se reinventa como opción versátil para el día a día con mocasines o zapatillas, o para la noche con tacón y actitud. Aunque los tonos grises y los cuadros clásicos dominarán la nueva temporada, también hay lugar para nuevas texturas, tonos y formas de llevarlo. La falda midi se reafirma como una de las piezas clave del invierno. En Maison Margiela aparece en versiones alargadas con aire utilitario y estructura funcional. Dior la propone dentro de conjuntos inspirados en la sastrería del siglo XIX, combinada con botas altas. En Jil Sander, toma forma satinada con detalles románticos como moños, y en Givenchy, Sarah Burton apuesta por siluetas reloj de arena que la convierten en pieza de poder. Ya no se trata solo de un largo: es una actitud. La midi no acompaña, dirige. Punto. Cubrirnos al máximo se repite como un mantra esta nueva temporada. La tendencia nos invita a sentir el abrazo de siluetas cocoon, bufandas acogedoras y piezas de punto grueso en looks de 3 piezas, cárdigans oversized y vestidos que, además de calor, nos ofrecen savoir faire. El jersey será nuestro “must”.

Queda mucho aún por desgranar, todo a su debido tiempo. Para acompañar este primer capítulo se me antojaba vestir a capas como manifiesto, mezclando la silueta cocoon con el encaje en clave boudoir, las transparencias, el estampado leopardo y las perlas. 

¡Bienvenidas, nuevamente! ¡Bienvenido, septiembre!

Camisa de corte muy entallado y manga larga balón de ROTATE OI 2025 aquí de Tomates Fritos. Info: 932092617. Vestido lencero: Zara OI 2025. Falda: Zara (de otra temporada). Bailarinas: Jimmy Choo (de otra temporada). Bolso: Twist Épi Malletage de la colección Cruise 2015 de Louis Vuitton. Gafas: Saint Laurent (de otra temporada).

Peluquería: Vanitas Espai.

Fotografías: Gorka González.

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